jueves, 4 de noviembre de 2010

BALISTICA FORENSE POLICIAL (II).

   ... existen otros mecanismos que, aunque NO SON REPRODUCIBLES, es posible que aparezcan en algunos casos, por lo que no podemos ignorarlos:

   • Parada psicológica / emotional fainting: como consecuencia de la educación, lo que han visto en el cine y leyendas urbanas, muchas personas creen que cuando se recibe un disparo, lo natural es colapsarse. Por esto, algunos sospechosos han muerto incluso tras recibir heridas mínimas o en zonas no vitales, incluso sin recibir daño alguno.
   Una persona aprensiva consciente de que le van a disparar, puede reaccionar incluso al sonido del arma. En este supuesto también influye la percepción del dolor. El problema de este mecanismo es que no podemos predecirlo. En el capítulo 2.7 de este manual se relatan varios casos de sospechosos que no mostraron en absoluto signos de reducción de actividad por esta causa.
   Según los datos que hemos analizado, deducimos que para que aparezca este mecanismo, se necesitan varias condiciones:
     – El blanco debe ser consciente de que le han disparado, ya sea por observar al tirador, o por percibir el dolor.
     – El sujeto no puede estar bajo los efectos de drogas, alcohol, estados pasionales o sufrir patologías mentales.
     – Debe aparecer un estado involuntario de reducción de actividad, bajada de tensión sanguínea o desmayo asociado.
   Como hemos comentado con anterioridad, este factor no es reproducible, y no debe ser un criterio a tener en cuenta en el momento de seleccionar munición policial.
   • Shock neurológico:
     Como comentamos en al capítulo anterior, los experimentos con explosivos en agua llevaron a pensar que las ondas de presión se transmitían de igual forma en el cuerpo humano, ya que su composición es en un 90 % de este líquido.
     A este fenómeno se le denominó shock hidrostático o efecto hidráulico.
     Esta teoría se ha reforzado a lo largo del tiempo gracias a experimentos como disparar sobre recipientes llenos de agua. La energía del proyectil se transmite al líquido y el recipiente estalla con gran espectacularidad.
     El problema es que el cuerpo humano no es un líquido, ni siquiera contiene líquido, sino que es un sólido, por tanto la energía o bien es absorbida por el tejido o se transforma en calor, pero no ocasiona un efecto sistémico como se pretende (por ejemplo, la energía de un impacto en el pié no se transmitiría a TODO el organismo colapsándolo) 
     Otra variante de esta teoría se refiere a la onda de presión sónica, en el caso de que disparemos con un proyectil supersónico.
     La idea de que la onda supersónica causa daños al tejido no ha podido ser demostrada, y, como comentó Fackler, hay tratamientos por ultrasonidos (destrucción de cálculos renales, por ejemplo), en los que las ondas son de mayor frecuencia y se aplican continuamente, hasta 2000 veces por sesión, sin que el paciente sufra daño alguno.
   • Knock Down Power:
      Uno de los mitos más recurrentes acerca de la balística de efectos es el Knock Down Power, o que un proyectil posea la fuerza suficiente para “tumbar” o “proyectar” a un ser humano.
      Esto ha sido alimentado por las producciones de cine, donde una imagen muy común es el delincuente cayendo hacia atrás (normalmente contra una ventana acristalada) tras recibir el impacto.
      El origen de este error es una confusión de conceptos físicos. La magnitud que generalmente se asocia a la potencia de la munición es la Energía Cinética ( Ec), cuya fórmula es ½ m x v2. Esta es una magnitud escalar, no tiene dirección en el espacio., y es proporcional al cuadrado de la velocidad.
      Pero en realidad, la magnitud que refleja la fuerza que el proyectil transmite al blanco es el momento, cuya fórmula es m x v. El momento es vectorial, es decir, tiene una dirección en el espacio, y es proporcional a la velocidad: si se dobla ésta, se dobla el momento.
       Para ilustrar esta diferencia, podemos considerar un camión de 1000 Kg desplazándose a 1 m/s, y una esfera de 1 Kg que vuela a 1000 m/s. Inconscientemente, todos consideraríamos que la esfera es mucho más peligrosa si nos ponemos en su camino. Pero si hacemos los cálculos obtendremos una conclusión diferente:
                Momento camión: ( 1000 Kg) x ( 1 m/s): 1000 Kg m/s.
                Energía cinética camión: (0.5) x ( 1000 Kg) x ( 1 m/s)2: 500 julios.
                Momento esfera: ( 1 Kg) x ( 1000 m/s): 1000 Kg m/s.
                Energía cinética esfera: ( 0,5) x ( 1 Kg) x ( 1000 m/s)2: 500.000 julios.

       Los dos tienen el mismo momento, es decir, los dos moverían el blanco con la misma fuerza, a pesar de que la esfera posee 1000 veces la energía cinética del camión.
       También podemos hacer el cálculo sobre un hipotético sujeto que recibiera el impacto de una posta, para ver si realmente ésta podría desplazarlo.
        En nuestro experimento, no habrá fricción para impedir el movimiento del blanco (cosa que no ocurriría en la realidad).
                Calculamos el momento p: mv
        Antes de que la posta impacte, el momento del blanco es 0, ya que está inmóvil. Así que sólo debemos considerar el movimiento de la bala.
        Tras el impacto, la masa del proyectil y la del blanco se unen, así que también los consideraremos como un todo.
        Expresaremos las condiciones antes del impacto como p1, y las misma tras él como p2.
                 Así: p1= p 2.
         Por sustitución: m2 v2 = m1 v1
         Para calcular la velocidad tras el impacto, despejamos v2 = (m1/m2) v1. Observamos que la velocidad de la víctima es proporcional a la relación entre la masa del proyectil y la de la víctima.
         Si tomamos como masa del blanco 80 Kg, y la de la posta 0.0318 Kg a una velocidad de 486 m/s, obtendremos:
                 V2 = ( 0.0318) / ( 80) x ( 486) : 0.193 m/s.
          El blanco sería propulsado hacia atrás con una velocidad de 0.4 millas por hora, cuando un hombre camina a una media de 4 millas por hora.
          Por tanto, la teoría de que el blanco será despedido hacia atrás, es falsa. No obstante, sí sería posible desplazarlo usando ciertas municiones antidisturbios, que quedan fuera del estudio (proyectiles de arma corta).
                  Munición tipo Beanbag calibre 12/70
           La única explicación para que un ser humano caiga en una dirección determinada tras recibir un impacto, es una violenta contracción muscular ocasionada por causas psicológicas, pero no se ha podido demostrar que esto ocurra, ni que sea reproducible.
    Mecanismos por los cuales se anula la actividad corporal:
       Ya hemos visto cómo podemos dañar los tejidos del cuerpo. Pero además de la cantidad, también influye la calidad de los tejidos que destruimos, ya que de esto dependerá el resultado que vamos a obtener (la parada).
       Para causar la incapacitación de un ser humano, es necesario provocar un daño concreto a unos órganos concretos. Hay dos mecanismos principales para causar la muerte:
         • Daño al Sistema Nervioso Central:
           Un proyectil que dañe el tejido cerebral o la parte superior de la médula espinal causará un cese de actividad casi instantáneo. Para ello es preciso dañar el tejido, no basta con alcanzar zonas adyacentes (un disparo en la cabeza que no penetre la bóveda craneal, no es válido).
           Hablamos de actividad consciente, ya que aunque el individuo pierda la acción volitiva, es un hecho bien conocido que sujetos impactados en el cerebro siguen moviéndose espasmódicamente unos segundos. También se puede producir un disparo si el sospechoso tiene el dedo en el gatillo, ya que el dedo se contraerá sobre éste.
           La única forma de evitar esto es destruir una zona concreta del cerebro denominada mesencéfalo. En la ilustración aparece el mesencéfalo sombreado en amarillo
           En EEUU, los tiradores de élite policiales practican apuntando a esta zona, para resolver supuestos en los que el sospechoso tiene a un rehén y le apunta con su arma a la cabeza. La disrupción del mesencéfalo produce el cese de actividad instantáneo, incluso de las acciones reflejas. Aunque el delincuente tenga el dedo en el gatillo, no será capaz de apretarlo. Para alcanzarlo, hay que apuntar al labio superior, ya que es aproximadamente a la altura que se encuentra.
        • Pérdida de sangre:
           Es la segunda causa de incapacitación. Por supuesto, no es instantánea. La función del sistema circulatorio es transportar oxígeno a las células, entre ellas las del cerebro. Para enviar un flujo suficiente de oxígeno al cerebro, hay que mantener una cierta presión. Si el individuo pierde más del 20 % de su sangre, esta presión será insuficiente y las células del cerebro empezarán a morir.
           Un sujeto de 70 Kg. tiene un ritmo de bombeo cardiaco de 5.5 litros por minuto. Su volumen sanguíneo será de 60 ml por kilo, o 4200 ml. Asumiendo que su ritmo cardiaco se dobla bajo estrés, el flujo puede cifrarse en 11 litros por minuto. Si el proyectil destruye el corazón o un vaso mayor como la aorta o la femoral, tardaría 4,6 segundos en perder el 20% del volumen de sangre. (Imagen: Principales estructuras cardiovasculares). Por ello, tradicionalmente se ha recomendado apuntar al corazón como órgano vital por excelencia. Es cierto que la destrucción del corazón anulará instantáneamente el suministro de sangre al cerebro , pero hemos de tener en cuenta que con el oxígeno que ya contiene en el momento del cese, el SNC puede mantener una actividad consciente al 100% durante 40 segundos (es decir, puede seguir disparando). También resaltar que daños en vasos secundarios reducirán considerablemente el ritmo de sangrado, ya que el cuerpo dispone de mecanismos compensatorios, y que los tejidos circundantes presionan los bordes de la herida.
         • Órganos no vitales:
            Aunque causen un cierto dolor, no tienen por qué incapacitar al sospechoso.
         • Estructuras óseas:
           Un hueso importante en el tema que nos ocupa es el de la cadera. Si la munición que usamos dispone de la suficiente potencia para fracturarla, el blanco no será capaz de mantenerse en pie. Esto es vital si tenemos a un sujeto avanzando hacia nosotros con un arma blanca. De hecho, algunos instructores americanos (Applegate), recomendaban apuntar a la altura de la hebilla del cinturón cuando mantengamos a un sospechoso a punta de pistola. A esta altura tendremos en la línea de visión la zona de la cintura (donde es más probable que oculte un arma), y si nos ataca, podremos comprometer su movilidad rápidamente. Se acepta que el .38 Special y el 9mm Luger son el umbral mínimo necesario para conseguir le fractura de los huesos planos con una cierta seguridad.
    2.3: Estudios del Doctor Martín L. Fackler:
           El Doctor Martín L. Fackler, médico forense, es el máximo representante de la escuela forense de la balística de efectos. Sus investigaciones se basan en la realización de autopsias y tests de gelatina, en oposición a la aproximación de Marshall y Sanow respecto al análisis de casos documentados. Fackler sirvió como médico en la Guerra de Vietnam, donde desarrolló el concepto de “perfil de herida” (wound profile), como método para mostrar gráficamente la acción del proyectil en el tejido.
(Imagen: Perfil de herida de un proyectil calibre .38 Special de 158 grains, mostrando las cavidades temporal y permanente, la penetración total y la expansión del proyectil.)
           También fue el primero en introducir la práctica de calibrar la gelatina balística con un perdigón esférico, sin la que el test resulta inválido, así como el uso de material al 10 % y a 4 grados centígrados como mejor simulador de tejido blando. El uso de gelatina balística es uno de los experimentos más comunes actualmente para medir los efectos de los proyectiles, aunque debemos tener en cuenta dos cuestiones importantes:
            • Para que el resultado sea válido, la concentración de soluto en la disolución y la temperatura deben ser los adecuados. Estamentos como el National Institute of Justice norteamericano y la OTAN han empleado proporciones equivocadas, y por consiguiente sus experimentos son inútiles.
            • La gelatina al 10 % y a 4 grados centígrados simula muy fielmente la consistencia del tejido muscular humano, pero NO ES EXACTAMENTE IGUAL, por lo que nunca hay que afirmar categóricamente que el proyectil reproducirá al 100 % su comportamiento en la gelatina cuando le disparemos a un sospechoso. (Imagen: Test de gelatina realizado con un proyectil calibre .40 Smith and Wesson de 180 grains. La zona oscura se corresponde con la supuesta cavidad temporal que produciría en el tejido muscular del sujeto impactado). A continuación describiremos la elaboración de un bloque de gelatina según el método del Doctor Fackler.
     1.Primero necesitaremos 1 molde. En la foto se muestra una caja metálica hecha por encargo, con unas medidas de 9 x 10 x 17 pulgadas. También dispondremos de 2 cubos de 5 galones y 2,22 kilos de gelatina.
     2.Otro equipo necesario incluirá un taladro (o batidora industrial), guantes, una balanza, una jeringuilla, botellas de 1 litro, 1 termómetro, ácido priopícnico y una nevera capaz de enfriar hasta los 4 grados centígrados.
     3.Primero calentamos el agua el agua hasta unos 60 grados centígrados. Para el tamaño de nuestro molde, necesitaremos unos 20 litros, 10 en cada cubo.Mezclado con los 2,22 kilos de gelatina, dará el volumen total del molde.
     4.Hay que medir la temperatura del agua con el termómetro para comprobar que está lo más cercana posible a 60 grados centígrados
     5. Una báscula graduable será útil para controlar la cantidad de gelatina usada.
     6. Medimos la cantidad de polvo de gelatina.
     7. Aquí tenemos ¼ del total de gelatina, habrá que usar 2 de estos para cada cubo.
     8. Vertemos la gelatina en el agua mientras removemos con el mezclador a media velocidad. Si lo ponemos a máxima velocidad, se pueden formar burbujas de aire, o esparcir la gelatina antes de que se mezcle con el agua.
     9. Debemos mezclar la gelatina a media velocidad. Cuando todo el polvo se haya disuelto, continuaremos de 3 a 5 minutos para asegurarnos que todas las partículas de gelatina se hidratan.
   10. Después repetimos el proceso con el otro cubo.
   11. Si la gelatina no se va a usar en un par de días, se solidificará a no ser que usemos un inhibidor. Uno de los mejores es el ácido priopícnico, pero hemos de tener cuidado dada su toxicidad.
   12. 5 mililitros de ácido por 10 litros de agua será suficiente. Después de echar el ácido, mezclamos de nuevo durante 5 minutos a velocidad media. Tras esto, la gelatina tiene que reposar durante 4 horas a temperatura ambiente.
   13. Tras reposar, traspasamos la gelatina al molde, que previamente hemos pulverizado con un lubricante de base de silicona, para facilitar el desmoldado.
   14. Decantamos los dos cubos en el molde y lo dejamos reposar un par de minutos, retirando la espuma de la superficie con una cuchara.
   15. Entonces debemos enfriar el bloque a 4 grados centígrados durante al menos 24 horas.
   16. Cuando la gelatina se ha solidificado, se puede retirar del molde.Podemos verter un poco de agua caliente en el exterior del molde para facilitar el proceso.
   17. Tras desmoldarlo, dejamos reposar un par de minutos para que la zona exterior que se ha derretido, se solidifique de nuevo.Si no lo vamos a utilizar inmediatamente, lo mantendremos en ell frigorífico a 4 grados.
   18. Justo antes de disparar el proyectil a testar, debemos calibrar el bloque disparando un perdigón esférico calibre 4,5 mm a 590 pies por segundo y midiendo la penetración.
   19. El perdigón de calibración es absolutamente necesario para comparar unas pruebas con otras.

   La gelatina se usó por primera vez en 1921, y en principio se extraía de huesos, piel y otros tejidos. Lo que ha variado a lo largo de los años es la concentración y forma de interpretar los resultados de los experimentos. Por ejemplo, debido a la falta de medios, algunas agencias han utilizado gelatina a 20 % y a 10 grados centígrados. En la actualidad existen protocolos diseñados para estandarizar los tests, ya que de no hacerlo, sería imposible comparar unos disparos con otros. Un ejemplo es el del INS norteamericano, que establece lo siguiente:
      Tamaño del molde: 6” X 6” X 16 “. Concentración: 10 % a 130 grados Fahrenheit. Calibración: perdigón calibre .177 ( 4,5mm), velocidad inicial 600 pies por segundo, disparado a 10 pies de distancia. Penetración entre 3.25 y 3.75 pulgadas. Tipos de tests: A gelatina descubierta. B gelatina cubierta de ropa gruesa. C gelatina cubierta de aglomerado. D gelatina a través de parabrisas de coche angulado. E gelatina cubierta de chapa de acero de 12 mm. A cada uno de estos tests se les aplica una variable: A 20 %, B 40 %, C 10 %, D 20 % y E 10 %. Penetración: debe ser entre 9 y 15 pulgadas. Medida de daños en los tejidos: se mide en las primeras 12 pulgadas. Número de disparos: 5 para cada carga y media. Se mide peso, calibre, velocidad, tipo, energía cinética, retroceso, expansión, penetración del proyectil primario o fragmento mayor, longitud de la cavidad temporal, ancho de la cavidad temporal, media de la cavidad temporal, volumen de la cavidad temporal, penetración de fragmentación activa y penetración de fragmentación pasiva. Un factor muy importante a la hora de valorar los resultados es que la piel posee una resistencia elástica mayor que el músculo, equivalente a 2 pulgadas de gelatina en la zona de entrada y a 4 en la de salida. Respecto a la penetración mínima suficiente, Fackler pide de 12,5 a 14 pulgadas, y el F.B.I. de 12 a 18. Esto es debido a que el F.B.I. supone que el adversario tiene el antebrazo cubriéndole la zona de impacto. Hemos de señalar que, aunque la gelatina no es el material perfecto para este tipo de pruebas, es mucho mejor que otros materiales utilizados anteriormente como arcilla, jabón o listines telefónicos mojados, que al no ser elásticos, exageran la cavidad temporal o simplemente estallan. Además de la implantación de los tests de gelatina, al Dr. Fackler se le atribuye una lucha activa contra ciertas escuelas de balística, sobre todo la representada por Marshall y Sanow. Lamentablemente, este enfrentamiento se radicalizó de tal forma que Fackler llegó a adoptar una actitud extremista, hasta el extremo de defender conclusiones erróneas, con tal de desacreditar a M y S. Fackler ha sido la cabeza visible de la International Wound Ballistics Association y del Letterman Army Institute of Research, a través del cual publicó uno de sus artículos más importantes: “What´s wrong with the wound ballistics literature and why”, aparecido en Julio de 1987.
     En él, se critican varios de los preceptos con los que este autor está en desacuerdo:
           • “ Idolatría de la velocidad”: Según Fackler, las cavidades temporales de gran tamaño se han observado desde siempre, no son exclusivas de los proyectiles de alta velocidad. La munición usada por Kocher a principios del Siglo XX en el fusil Vetterli a 414 m/ s producía una gran cavidad temporal. (Imagen: En Vietnam, no se comprendió correctamente el mecanismo lesivo de la munición de 5,56 mm del fusil M 16. En vez de atribuirse a la fragmentación, se entendió que la cavidad permanente se debía a la onda supersónica). De hecho, hasta mediados de los años 90 no se describió exactamente este efecto.
           • Exageración de la cavidad temporal: En 1971, Amato escribió que la cavidad temporal es 30 veces el diámetro del proyectil. Para ilustrarlo, mostró la fotografía de la cavidad temporal causada por una esfera de 6,4 mm disparada a 914 m/s a través de la pierna de un perro anestesiado. No incluyó ninguna escala en la foto, pero mediciones posteriores lo establecen en unas 11 veces, no 30. Los experimentos de Fackler con una esfera de 6 mm a 1000 m/s produjeron una cavidad 12,5 veces mayor. La mayor exageración aparece en “High velocity missile wounds”, de Owen Smith. En ella aparece la fotografía de un colon de cerdo impactado por un proyectil a 770 m/seg. Smith declaró que existía necrosis en unos 20 centímetros alrededor de la herida. Fackler demostró que la foto estaba trucada: el proyectil era de mayor calibre que el declarado, y la herida había sido manipulada.
           • Volteo del proyectil en vuelo: un proyectil bien construido no se aparta de su senda de vuelo más de 3 grados ( siempre que el paso de vuelta del estriado sea el adecuado). Hopkinson y Marshall en 1967 publicaron un estudio exagerando este fenómeno hasta los 30 grados. El NATO Handbook Emergency War Surgery de 1975 adoptó sus diagramas, debiendo rectificar posteriormente. Sin embargo, prácticamente todos los proyectiles tipo cola de bote y algunos de los redondeados, voltean 180 grados al penetrar en el tejido. Esto es debido a que el centro de gravedad se encuentra retrasado respecto a la estructura del proyectil. En vuelo, el efecto giroscópico del rayado mantiene estabilizado el proyectil. Si embargo, al cambiar a un medio de diferente densidad, como es el tejido, el centro de gravedad tiende a pasar adelante, haciendo voltear el proyectil. Este fenómeno aparece a diferentes profundidades según el calibre de que se trate:
                   El 7,62x39 soviético comienza a voltear a 25 cm. El mismo calibre fabricado en Yugoslavia lo hace tras penetrar 9 cm.
                   El 5,56x45 M855 y M196 lo hacen a 12 cm, con fragmentación.
                   El 5,45x39 soviético voltea a los 7 cm.
                   El 7,62x51 NATO lo hace a los 16 cm. En la ilustración se muestra la gran fragmentación experimentada por la munición fabricada en la antigua R.F.A.
           • Transferencia de energía: toda la energía no causa daño al tejido. Hay componentes de ésta que no influyen, como la onda sonora de presión, calentamiento, calentamiento del proyectil, deformación del mismo, y movimiento transmitido al blanco. La forma más común de medición de la energía es cronometrar el proyectil antes y después de atravesar un bloque de gelatina de 15 cm, y cuantificar la pérdida. Sin embargo, en los proyectiles que sufren fragmentación, como el .223, este sistema no es válido. La negación por parte de Fackler del efecto de la energía ( como causante de la cavidad temporal) es su gran error, y el resultado de su obcecación por negar los postulados de Marshall y Sanow. Es cierto que no existe un mecanismo mágico en el que la energía produzca un shock neurológico, pero también lo es que el efecto de la cavidad temporal en órganos no elásticos como el hígado o el cerebro, tiene efectos de destrucción de tejido. Finalmente, Fackler reconoció que proyectiles de gran energía pueden producir 2 efectos:
              Contusión de las vértebras, transmitida a su vez a la médula espinal y causante de parálisis temporal.
              Destrucción de tejidos blandos siempre que se exceda el límite elástico de los mismos, que es de 1 a 4 Mpa ( 145 a 580 libras-pie/ pulgada cuadrada). Aunque hay que tener en cuenta que la mayoría de los calibres de arma corta no alcanzan 1 Mpa.
            • Recomendaciones para la selección de munición: Fackler se obstina en afirmar que la energía cinética y la cavidad temporal no hieren. En cambio, recomienda las municiones que ofrezcan mayor penetración ( para alcanzar los órganos vitales), y cavidad permanente ( es decir, grandes calibres).

CONCLUSIONES:
            • El Dr. Fackler tiene el gran mérito de incluir el método científico en el estudio de la balística de efectos, mediante un experimento que aún hoy en día se considera el mejor simulador de tejido humano: la gelatina balística calibrada.
            • Sus recomendaciones acerca de los parámetros más importantes de la munición son posiblemente los más adecuados, ya que se ciñe a los 2 efectos objetivos: penetración y cavidad permanente. El primero permite alcanzar los órganos vitales, y el segundo los destruye al crear el proyectil un canal de su mismo diámetro a través de él.
             • Sin embargo, existen evidencias de que la cavidad temporal causada por la transferencia de energía también puede causar daños de diferente naturaleza en el organismo, y que no pueden ser ignorados.
                                                                                                                                   .../...


 
por Pedro Pablo Dominguez

martes, 19 de octubre de 2010

CQB CLOSE QUARTER BATTLE. (COMBATE EN ESPACIOS CERRADOS)

  Os dejo información sobre este Curso de Defensa Personal que nos han remitido:
  CQB CLOSE QUARTER BATTLE. (Combate en Espacios Cerrados)
.
  Se celebrará el próximo día 30 de Octubre, de 09:00 a 14:00 horas, el lugar se informará a los inscritos, con 20 plazas por riguroso orden de inscripción. Se expedirá diploma oficial baremable en méritos, expedido por la Federación*
  Te presentamos un curso muy especializado con conceptos muy claros y revolucionarios. Trabajaremos las áreas conflictivas que un agente de la ley y personal militar se puede encontrar en el ejercicio de su función.
  CQB son las siglas de Close Quarter Battle, Término general para describir cualquier enfrentamiento que se produzca dentro de cualquier tipo de edificación. Normalmente, éste tipo de enfrentamientos ocurren en distancias de menos de 30 metros, y la mayoría de las veces mucho menos.
  Literalmente significa combate de distancias cortas. Se trata de un tipo de combate que toma parte en lugares muy reducidos, como por ejemplo el interior de una casa, por lo que en estas situaciones se valoran muchísimo las pistolas o las armas cortas que se pueden llegar utilizar como arma de impacto.
  Este término abarca desde el tiro a distancia Ultra-corta hasta el combate cuerpo a cuerpo cuando no es posible disparar nuestras armas por tener encima ya a nuestros oponentes: en ese caso es posible que no tengamos tiempo a efectuar un disparo, a enfundar nuestra arma, y ahí entran las estrategias de CQB que en este curso vamos a trabajar.
  Son muchos los aspectos descuidados en la formación en materia de seguridad que se dejan al azar y que este curso viene a intentar clarificar en conceptos y forma.
  Trabajaremos en escenarios reales acordes a cada situación, de manera segura, realista y efectiva de ahí la importancia y obligatoriedad de asistir al curso con la equipación individual que se designa.
  El nº de plazas es de 20 personas por riguroso orden de inscripción para sacar el mayor provecho del Curso y la experiencia de los Instructores.

  En definitiva un gran curso, que hemos preparado el Departamento para que puedas entrenar sin moverte de casa y sin gastos supérfluos, a la vez que obtengas un título oficial y baremable que te pueda reportar beneficios profesionales, aunque lo importante NO ES ESTO ÚLTIMO.

  Información e inscripciones: Tfn: 650 06 36 40 - 655 47 88 1
                  E-Mail: formacion@defensapolicial.es Web: www.defensapolicial.es


                                                                  por http://www.defensapolicial.es/

lunes, 11 de octubre de 2010

BALISTICA FORENSE POLICIAL (I)

Introducción:
   El poder de parada de los proyectiles de armas de fuego, es posiblemente la cuestión más discutida de todas las relacionadas con la balística. Sin embargo, la mayor parte de los estudios y conclusiones al respecto carecen de base científica, no han sido planteados o desarrollados adecuadamente, o están influenciados por circunstancias ajenas a la investigación o subjetivas.
   En realidad, la efectividad de los proyectiles es una cuestión muy importante en el ámbito policial, ya que del comportamiento de éstos puede depender la vida del agente o de una posible víctima. Ello se ha comprobado principalmente en Estados Unidos, donde existe un gran número de estadísticas sobre enfrentamientos entre agentes de la ley y delincuentes .En nuestro país estos casos van en aumento, debido a la implantación de mafias y delincuentes peligrosos, véanse los casos de Madrid, Barcelona y la Costa del Sol, y el tristemente famoso “solitario”.
   En España no se han realizado hasta el momento estudios tendentes a la mejora del equipamiento policial, excepto en unidades de élite como el GEO o la UEI .En nuestra opinión, el policía o guardia civil de calle debe enfrentarse actualmente a un rango de amenazas que precisa de medios más contundentes para contrarrestarlas.
   En EEUU se calcula que un agente de policía tiene 1 posibilidad entre 1000 de tener que usar su arma de fuego a lo largo de una carrera profesional de 30 años (NYPD). En España esta posibilidad se considera mucho menor, pero no por ello debe despreciarse. Algunos ejemplos de situaciones en las que el agente podría tener que disparar son:
     • Detención de delincuencia peligrosa, bandas urbanas, terroristas, o enajenados.
     • Reducción de un agresor en un caso de violencia doméstica.
     • Eliminación de animales peligrosos como perros de presa, para evitar daños a las personas.
   En todos estos casos, la legislación vigente contempla el uso del arma por parte del policía:
     • Instrucción del 14 de Abril de 1983 sobre utilización de armas de fuego por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado:
        1.Los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado pueden utilizar sus armas de fuego ante una agresión ilegítima que se lleve a cabo contra el Agente de la Autoridad o terceras personas, siempre que concurran las siguientes circunstancias:
        1.1.Que la agresión sea de tal intensidad y violencia que ponga en peligro la vida o integridad corporal de la persona o personas atacadas.
        1.5. En última instancia, ante el fracaso de los medios anteriores, o bien cuando por la rapidez, violencia y riesgo que entrañe la agresión no haya sido posible su empleo, se debe disparar sobre partes no vitales ( ¿?) del cuerpo del agresor, atendiendo siempre al principio de que el uso del arma cause la menor lesividad posible.
     • Real Decreto 1484/87 de 4 de Diciembre, sobre normas generales relativas a categorías, personal facultativo y técnico, uniformes, distintivos y armamento del Cuerpo Nacional de Policía:
         Recalca la obligatoriedad del conocimiento de los medios coercitivos y de las armas.
        Los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, en situación de servicio activo, o en segunda actividad con destino, irán provistos obligatoriamente de alguna de las armas que se establezcan como reglamentarias durante el tiempo que presten servicio ( Sección Tercera, Art. 22, apartado 1).
        Todo el personal deberá conocer de forma técnica y práctica la utilización y uso adecuado de las armas y demás medios coercitivos que se empleen en las situaciones policiales, para lo cual recibirá la formación y entrenamiento preciso ( Sección Tercera, Art. 22, apartado 3).
   Por ello creemos que está justificada la presente investigación, cuyo objetivo principal es obtener unas conclusiones que permitan equipar a los agentes de la forma más adecuada ante estas contingencias.
   En este proyecto se analizarán los diferentes estudios realizados sobre el poder de parada de los calibres de arma corta más usuales en el ámbito policial, tratando de llegar a unas conclusiones que permitan seleccionar las municiones más adecuadas.
   Objetivos:
     1: Definición exacta de PODER DE PARADA en base a las distintas acepciones que se conocen y manejan sobre el término.
     2: Descripción de los mecanismos mediante los cuales los proyectiles ocasionan un daño a los tejidos vivos.
     3: Estudio de las distintas investigaciones realizadas a este respecto, sus conclusiones y posibles errores.
     4: Estudio del efecto de los proyectiles en base a archivos policiales y análisis forenses.
     5: Análisis de las distintas municiones existentes en el mercado en los calibres de interés ( .38 Special y 9mm Parabellum, al que denominaremos 9mm Luger por ser esta la nomenclatura empleada actualmente), para determinar cuales se ajustan mejor al perfil deseado, sin tener en cuenta cuestiones comerciales.

INFORME DE INVESTIGACIÓN
   2.1: Definición del Poder de Parada:
   Tras consultar la bibliografía de que disponemos, hemos localizado varios términos relacionados con el objeto de estudio. Si bien no todos se refieren a los mismos conceptos, todos han sido utilizados en algún momento para explicar el efecto de los proyectiles en el cuerpo humano.
   • Poder de Parada / Stopping Power: estrictamente, consistiría en causar un daño tal al organismo del agresor, que le impida continuar el ataque. Algunos han interpretado este concepto como la detención física de un cuerpo ( el del agresor) en movimiento. Según las leyes de la física, esto no es posible con un proyectil de arma corta ( ver capítulo siguiente). Otros entienden que si el blanco está en movimiento, debe producirse el colapso dentro de una distancia determinada ( unos 3 metros).
   Es importante señalar que la parada no implica la muerte del agresor, sino únicamente que éste no pueda proseguir con la acción consciente del ataque. Por ejemplo, un impacto en el brazo hábil que le impida seguir disparándonos, resultaría en una parada técnica.
   Generalmente, esta teoría se aplica a 1 solo disparo.
   • Poder de incapacitación: capacidad de un proyectil de impedir la actividad consciente del individuo, en este caso la agresión.
   • Knock Down Power/ Taylor Index: capacidad del proyectil de “ tumbar” al blanco impactado. Esta teoría se basa en la confusión entre energía cinética y momento. La formuló el cazador John “ Pondoro” Taylor. Se podría calcular multiplicando el peso en gramos del proyectil por la velocidad terminal (en pies por segundo), por el calibre (en pulgadas), todo ello dividido por 7000. No tiene en cuenta la forma de la bala, su construcción, diseño, tendencia a voltear, a deformarse o a fragmentarse.
   • Relative Stopping Power: teoría propuesta por el General Hatcher en 1930. Consiste en una fórmula que ofrece porcentajes de parada, al estilo de Marshall y Sanow.
   En concreto realizaríamos el siguiente cálculo:   RSP: P x V x A x D
    Donde:  P: peso de la punta en grains ( 1 grain: 0,065 gramos). V: velocidad en pies por segundo. A: área frontal del proyectil en pulgadas cuadradas. D: constante según el tipo de punta:
     – Full Metal Jacket puntiaguda: 0.7.
     – Full Metal Jacket redondeada: 0.9.
     – Full Metal Jacket punta chata: 1.05.
     – Plomo redondeada: 1.
     – Plomo punta chata: 1.05/ 1.1
     – Semiblindada punta blanda: 1/ 1.1.
     – Plomo semi wadcuter: 1.25.
     – Punta hueca sin expandir: 1.1.
     – Punta hueca expandida: 1.35.
   Aunque es cierto que sirve para deducir el mejor comportamiento de unas puntas respecto a otras, no es válido para predecir el poder de parada.
   • Relative Incapacitation Index: teoría creada por el Instituto Nacional de Justicia norteamericano y la Asociación de Asistencia a las Fuerzas de la Ley en 1970. Según una fórmula, unos calibres tendrían X veces más poder de incapacitación que otro. El experimento principal consistía en realizar un test de gelatina y más tarde trasladar la cavidad creada a un modelo informático de torso humano. No tenía en cuenta el tejido dañado por la cavidad temporal.
   • Wound Trauma Incapacitation: término acuñado por el Dr. Martín Fackler para designar la combinación de factores físicos y psicológicos en la parada.
   • Emotional Fainting: aspecto de la parada psicológica, en el que ante una situación de ansiedad, los vasos sanguíneos se dilatarían y el volumen existente de sangre no sería suficiente para garantizar el suministro al cerebro. Como el resto de factores psicológicos, no es predecible.
   • Shock Neurológico: teoría según la cual la energía del impacto o un intenso dolor, producen un efecto de bloqueo general del organismo. No es predecible.
   • Poder de Detención: utilizado indistintamente con poder de parada.
   • Shock Hidrostático: a finales del Siglo XIX , era común realizar pruebas con explosivos en agua. Se observó que la onda expansiva causaba la muerte en masa de los peces. Algunos investigadores dedujeron que este hecho se debía a la transmisión de la onda a velocidad supersónica, y que se producía por igual en todo el medio ( una de las propiedades de los líquidos).
   Estos mismos autores propusieron que, como el cuerpo humano está compuesto mayoritariamente por agua, la energía de los proyectiles actuaría de igual forma al impactar en él.
   Según esta teoría, un proyectil de alta velocidad, y por consiguiente con gran energía, transmitiría esta en forma de ondas al cuerpo, que éstas se repartirían de manera uniforme, y que causarían el estallido de los órganos.
   Esta afirmación no es cierta, y en el capítulo siguiente se explica el verdadero efecto de la onda de presión en un blanco humano.
   Ya que uno de los objetivos de este proyecto es ofrecer una definición del Poder de Parada, concluiremos que el Poder de Parada/ Incapacitación/ Detención es “La capacidad de un proyectil para causar un daño tal en el organismo de un agresor, que le incapacita para continuar el ataque de forma consciente, dentro de un plazo de tiempo razonable. Resulta de una combinación de factores físicos y psicológicos, y no tiene por qué implicar su muerte”.
   2.2: Mecanismos lesivos de los proyectiles:
   A lo largo de la historia, se han descrito multitud de mecanismos según los cuales un proyectil causa un daño de algún tipo a un organismo vivo.
   Varios de éstos podían ser demostrados objetivamente, y otros respondían a exóticas teorías creadas a partir de datos o experimentos que, en muchos casos, ni siquiera tuvieron lugar.
   En este capítulo vamos a analizarlos todos, valorando en lo posible su naturaleza real.
   • Penetración ( penetration):
   El proyectil, en virtud de su masa y velocidad de traslación, posee una energía. Al impactar con un sólido ( como el cuerpo humano), el proyectil cambia esta energía por penetración, que será mayor o menor según la resistencia que oponga el tejido. Dado que éstos no poseen la misma resistencia, y que los órganos vitales se encuentran, o bien protegidos por huesos, o bien tras gruesas capas de tejido ( adiposo, muscular, etc.), la penetración es un factor fundamental.
   En particular, los huesos de la bóveda craneal poseen gran resistencia. Otros huesos planos como el de la cadera también precisan de una considerable energía de impacto para ser fracturados.
   Asimismo, debemos tener en cuenta la posibilidad de que el brazo del adversario obstruya la línea de tiro, añadiendo volumen de tejido que habremos de atravesar para alcanzar el órgano concreto ( cerebro, corazón, etc.) que cause la incapacitación. En concreto, en posición de tiro, el brazo obstruye el 50 % del torso.
   Por último, en el caso de trabajo policial, hay que considerar la posibilidad de tener que penetrar a través de obstáculos como parabrisas o puertas de vehículos, puertas, e incluso chalecos balísticos.
   Dado que es imprescindible alcanzar los órganos vitales para causar un daño significativo y reproducible, la penetración es un componente de la máxima importancia.
   Muchos estamentos policiales han manifestado su preocupación por la posibilidad de SOBREPENETRACIÓN, y la posibilidad de alcanzar a un inocente tras atravesar el cuerpo del sospechoso.
   Sin embargo, existen muy pocos casos documentados de este fenómeno, todos referidos a situaciones con rehenes. La realidad es mucho mayor el peligro de que el agente falle el blanco y alcance a un transeúnte, que de que impacte en el delincuente, el proyectil lo atraviese, y mate a una persona ajena al enfrentamiento.
   Por otra parte, sí existen multitud de casos en los que una penetración insuficiente ha causado muertes de policías y civiles.
   • Cavidad temporal ( temporary cavity):
   La energía del proyectil, a la vez que impulsa al mismo mientras penetra los tejidos, se transmite radialmente al paso de éste, creando un vacío o cavidad por desplazamiento de los tejidos anexos.
   El tamaño y duración de este efecto dependerá de la energía del proyectil y del tipo y cantidad de tejido interesado.
   Como norma general, la resistencia elástica del tejido muscular es de 1 a 4 Mpa, y el tiempo de reacción del mismo al paso del proyectil es de 5 a 10 milisegundos ( el tiempo en que el tejido desplazado vuelve a su posición original, exceptuando la cavidad permanente, claro está).
   Dentro de determinados parámetros, entendemos que el tejido muscular/ blando no resulta dañado por la cavidad temporal.
   Esto es cierto, no obstante, mientras que nos limitemos a la munición de arma corta. Al pasar al arma larga, particularmente si la velocidad excede los 800/900 metros por segundo, el aumento de presión sobrepasa las 150/200 atmósferas, superando el límite elástico y destruyendo o desgarrando el tejido. Esto es realmente importante si pretendemos causar daños a los vasos sanguíneos, ya que sus paredes son muy resistentes a este fenómeno.
   Por otra parte, determinados órganos que no son elásticos: el cerebro, hígado y riñones serán directamente destruidos por este mecanismo.
   Perfil de herida del proyectil 7,62x51 NATO fabricado en EEUU, mostrando la gran cavidad temporal causada.
   Por último, algunos autores han propuesto la teoría de que la cavidad temporal puede dañar los nervios que rodeen el paso del proyectil, causando algún tipo de shock neurológico. Esto no se ha podido demostrar.
   Lo que sí demostró Fackler es que una cavidad temporal que alcance a la columna vertebral, desplazando las vértebras, sí que causa un daño apreciable al sistema nervioso, pudiendo el sujeto sufrir una parálisis temporal, y por tanto la incapacitación.
   • Cavidad permanente ( crush cavity):
   Se trata estrictamente del tejido destruido por el proyectil a su paso. Básicamente tendría forma de canal, con un diámetro aproximado al diámetro ( calibre) del proyectil. Su tamaño puede verse afectado por la forma del proyectil, su diseño, o fenómenos derivados de éste: expansión, volteo, fragmentación, etc.
   Es realmente el mecanismo que causa el daño / lesión / destrucción del tejido. Para conseguir un daño REPRODUCIBLE, el canal de la cavidad permanente debe tocar el órgano, vaso sanguíneo o zona del sistema nervioso correspondiente. Este es el único mecanismo que da al tirador un 100 % de seguridad de que se producirá el efecto deseado ( la parada).
   Cualquier mecanismo que aumente la sección frontal del proyectil tendrá como consecuencia una cavidad permanente mayor. Por ejemplo, un proyectil de punta hueca calibre .357 Mágnum pasaría de 9 a 18 mm tras expandirse:
   El mismo efecto lo presenciaríamos en el caso de un proyectil de arma larga que voltease, como el 5,45x39 mm. del fusil soviético AK 74:
   Otra posibilidad es que el proyectil sufra fragmentación, como en el caso del 30-30 Winchester:
   O bien la existencia de múltiples proyectiles y por consiguiente múltiples cavidades permanentes, como ocurre con un cartucho de postas calibre 12:
   • Fragmentación ( fragmentation):
   Puede consistir en fragmentos primarios ( provenientes del mismo proyectil) o secundarios ( ajenos al proyectil, como huesos, ropa, cristales, etc).
   Normalmente, la fragmentación es un elemento asociado a la munición de arma larga, ya que se estima que se necesitan unos 700/ 800 metros por segundo de velocidad para que la presión genere un estrés suficiente sobre la envuelta.
   La mayoría de los proyectiles se colapsan a la altura del engarce, donde existe una banda de forzamiento que debilita la envuelta, permaneciendo la punta más o menos inalterada y desintegrándose el resto.
   Diferentes niveles de fragmentación en un proyectil calibre 5,56x45 mm. NATO M855/ SS109 según la velocidad alcanzada.
   Perfil de herida del proyectil calibre 5,56x45 mm. NATO M193.
   Perfil de herida de proyectil calibre 5,56x45 mm. NATO M855
   Otro ejemplo es el 7,62x51 mm. NATO fabricado en la República Federal Alemana.
   Contrariamente a la creencia de muchos autores respecto a que la fragmentación favorece que el proyectil agote toda su energía, transmitiendo ésta al organismo, la realidad es que los misiles secundarios crean nuevas cavidades permanentes y por tanto mayor destrucción de tejido.
   En los años 70 se intentaron crear municiones de arma corta que sufrieran fragmentación, reproduciendo así este efecto.
   Algunos ejemplos son la Mag Safe, Bee Safe, Quick Shok o Glaser Safety. La realidad es que estas puntas tienen un poder de parada muy reducido, debido a que no penetran lo suficiente ( sobre todo tras atravesar algún obstáculo), y las cavidades permanentes de los perdigones son demasiado pequeñas ( 0.7 mm). Ante un delincuente drogado , enfermo mental o de gran corpulencia, serían inútiles.



Cartuchos de perdigones marca Libra calibre 9mm Luger

   Hasta aquí los 4 mecanismos físicos y REPRODUCIBLES que causa un proyectil de arma de fuego. Sin embargo, existen otros que, aunque NO SON REPRODUCIBLES, es posible que aparezcan en algunos casos, por lo que no podemos ignorarlos.../...



por Pedro Pablo Dominguez

domingo, 10 de octubre de 2010

CURSO DE TIRO CON PISTOLA

    Se va a celebrar un nuevo Curso con Pistola para este mes de octubre (los días 23 y 24). En un lugar inmejorable, Las instalaciones de la Base Aérea de Zaragoza, esta organizado por el Delegado de la Asociación Española de Instructores de Tiro Policial de Aragón (AEITP), el cual os facilitará a través de su correo el resto de los detalles necesarios y la información precisa sobre este magnifico curso, el cual estamos seguros de que sobrepasara todas las espectativas.











       Espero que tengáis una magnifica y enriquecedora experiencia.
                                                                                              del.aragon@aeitp.es


   Enlace con los comentarios de un gran maestro sobre este magnifico curso.
              http://www.cecilioandrade.es/cursos/curso-de-arma-corta-de-la-aeitp/








                                                               por José Jiménez Ortiz

viernes, 1 de octubre de 2010

CAMPEONATO EUROPEO DE IPSC

LA BATALLA DE LOS CABALLEROS. Europen Handgun Championship
   Hola amigos en primer lugar pedir disculpas por el retraso… debido a problemas técnicos, pero por otro lado… todo lo bueno tarda en llegar…
   Hemos recibido noticias de nuestro inmejorable corresponsal en el Campeonato Europeo de IPSC, nos ha costado mucho, las negociaciones han sido arduas pero al final aquí va el resumen del Campeonato de Europa:
   El European HandGun Championship 2010, The Battle of Knights, como se ha denominado la Batalla de los Caballeros, como podéis ver la competición estaba ambientada en las Batallas Medievales, y en la entrada del campo de tiro perteneciente a la Unidad Especial Antiterrorista de la Policía Servia, había dos estatuas de caballeros que custodiaban la entrada de las instalaciones. Donde además de 30 canchas de tiro, disponen de pista de aplicación, casa de asalto multiusos, rocódromo y sección de perros con su agility para el entrenamiento canino. (todo un lujo)
   El Campeonato comenzó el Domingo día 12 con la ceremonia de inauguración, aunque oficialmente, 300 tiradores lo habían hecho la semana anterior en lo que se denomina el Pre-Mach, es la misma competición pero para aquellos deportistas que no pertenecen a los equipos nacionales de sus países, para miembros de la organización o cargos de la Confederación Mundial de Tiro, Vip´s, etc.
   Los organizadores habían distribuido a los 900 participantes en 60 escuadras con horarios de mañana o de tarde de lunes a viernes. Cada jornada consistía en 6 stages. Con un total 1200 competidores.
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   Al equipo nacional Español de Produccion nos tocó empezar el martes por la mañana, con lo que el lunes pudimos ver lo ejercicios de tiro y planificar las estrategias mas apropiadas para su desarrollo.
   Comenzamos con muchos nervios, pero también con ganas de demostrar que a los españoles nos había llegado nuestro momento histórico, era la hora de demostrar que podemos estar entre los mejores del viejo continente. Aun que al evento por su importancia llegaron competidores de todo el mundo, como Frank García de EEUU, uno de los tiradores más legendarios de la historia del IPSC.

   El campeonato consistía en 24 pruebas o stages con un mínimo de 383 disparos para completarlo, había ejercicios casi estáticos y otros de una gran movilidad. Los blancos móviles eran parte de todos los ejercicios, ya fueran péndulos simples, dobles o tipo tirolina. Lo cual complicaba los stages y la estratégia para su desarrollo.
   (Frank Garcia con un ariete medieval de fondo y un castillo como decorado con su puente y agua en el foso, todo un curro por parte de la organización).
  
  Y las modalidades en competición son 5: Pistola Open, Pistola Standard, Pistola Modificada, Revolver y Pistola Producction que es donde compito yo, que con 335 participantes fue la modalidad más disputada, y que cada día tiene mas aficionados, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. ( en España somos el triple que Open y casi el doble que Standard). Fuimos los terceros en el medallero después de Italia y Alemania.
   La clasificación del equipo español fue la siguiente:
      1º Individual Production y Standard.
      2º Open.
      2ª Open Damas.
      3º Standard Senior.
      1º Senior Open.
      1º Senior Modificada.
      3º Equipo Open.
      3º Equipo Open Damas.
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  El sábado por la mañana se disputó el Shoot off, una prueba exhibición, que realizan los 16 mejores tiradores del campeonato, y que disputé en mi modalidad, al igual que J.C Jaime la gané y ambos hicimos doblete, al conseguir ganar el Macht en nuestra modalidad y el Shoot off. La entrega de premios de esa misma tarde estaba tomando un color rojo y amarillo, como nunca antes. En la historia del IPSC, fue un momento emotivo, para compartir con personas como tú y Lucho, que sois la hostia silbando y animando.
   El campeonato no careció de momentos duros, por errores arbitrales o por fallos de los tiradores, muchas veces te sientes hundido. Mantenerte arriba en 24 pruebas durante una semana, es muy difícil, te exige una gran concentración y el agotamiento físico y psíquico es demoledor, la tensión te hace moverte más despacio y los resultados en puntos bajan, es difícil de explicar pero superarlo es lo que diferencia los primeros de los últimos. (disparando en una posición forzada para ganar unas decimas en el Stage 4, el mas grande del primer día, lo gané).
  Es un estrés, que sólo se vive en la alta competición, y cuantas más posibilidades tienes de ganar más bombardea tu mente. Yo personalmente, terminé agotado psicológicamente.
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  Los ejercicios eran realmente divertidos, con unos decorados muy elaborados y ningún mecanismo dio fallos de funcionamiento, lástima que la competición y la tensión no te dejan disfrutarlos de verdad, y cada día realizábamos 3 stages cortos ( de 8 a 9 disparos ), 2 medianos ( 15-16 disparos ) y uno grande ( de 27 a 32 disparos), en total 6 ejercicios.

(Un stage de 16 disparos, con las manos engrilletadas con unas cadenas de unos tres kilos).
  La verdad que el tiempo nos respetó y salvo el Sábado que llovió ligeramente, el resto de días hizo buen tiempo, algo de calor y algo de frío pero suave.
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(Raymond Plateus de Belgica, campeón de Europa Super Senior más de 65 años).


                                                   por Eduardo de Cobos

martes, 17 de agosto de 2010

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE IPSC

   Como supongo que ya todos sabréis el Campeonato de España de IPSC 2010 se celebrará los próximos días 2, 3, 4 y 5 de septiembre en La Coruña (As Pontes). Desde aquí queremos mostrar nuestro apoyo a Eduardo de Cobos que compite en la modalidad de Producción, ¡¡¡ÁNIMO CAMPEÓN !!! y “SUERTE” ( se debe recordar que la suerte no es algo espiritual, sino que consiste en la PREPARACIÓN + MOMENTO…) una vez que convergen estos dos elementos formados por la preparación necesaria junto con el momento adecuado, se producen los resultados perseguidos.

   Y como no, de ahí al Europeo, que este año se celebrará del 10 al 19 de septiembre en Belgrado.
                   http://tiropolicial-balisticaforense.blogspot.com/2010/10/campeonato-europeo-de-ipsc.html


                                                                            






       por José Jiménez Ortiz


jueves, 12 de agosto de 2010

MANOLO, LA BALA Y EL TALIBÁN

   Os dejo este magnifico artículo que me ha remitido un gran amigo, escrito en el XL Semanal (09/08/2010) por un gran escritor Murciano concretamente de Cartagena, como es Arturo Pérez- Reverte el cual parece tener una notable predilección por los conflictos bélicos habiéndose dedicado durante más de veinte años como reportero de prensa, radio y televisión, cubriendo informativamente los conflictos internacionales.

MANOLO, LA BALA Y EL TALIBÁN

   Me llama la atención algún comentario reciente sobre la nueva bala con que los ejércitos de la OTAN pretenden sustituir la del calibre 5,56, que está en servicio desde que los norteamericanos empezaron a utilizarla en Vietnam, hacia 1964. Cuando esta munición fue presentada en sociedad, se planteó como una de sus principales ventajas que era más ligera y podía transportarse en mayor cantidad que el antiguo calibre 7,62. También que, al ser más pequeña, en ciertos impactos no producía la muerte instantánea, sino heridas que complicaban la logística del adversario con mutilaciones, evacuaciones, hospitales llenos y cosas así. En lo de matar del todo, tampoco se quedaba corta: otra ventaja –como ven, era una bala muy ventajosa, según para quién– consistía en que, al viajar en el límite de su equilibrio, cuando entraba en un cuerpo supuestamente enemigo seguía una trayectoria irregular, provocaba el estallido de vísceras y dejaba al receptor hecho un Ecce Homo.
   Este último aspecto, el de la bala tonta que entra por un pulmón y sale por la rabadilla, parece la pega principal que le encuentran en las guerras de ahora. En Afganistán, por ejemplo, resulta que los talibanes son demasiado flacos. Están más desnutridos y delgaduchos de lo normal, y al proyectil no le da tiempo de fragmentarse si toca hueso, o de zigzaguear como Dios manda: hace chas y atraviesa los cuerpos con facilidad, en vez de hacer chof, quedarse dentro y cumplir su obligación de reventar al prójimo. A eso hay que añadir que los afganos son duros que te rilas, y mientras les vacías un cargador en la tripa son capaces de comerte los hígados y marcarse una jota baturra camino del Paraíso. Hace un siglo, en la guerra de los norteamericanos contra los rebeldes moros en Filipinas –los gringos acababan de anexionarse aquello por la patilla, después de echarnos en nombre de la libertad, como suelen–, hubo un problema parecido con los fanáticos que iban drogados y blandiendo machetes: no había forma de pararlos con balas normales. Y del mismo modo que eso dio lugar a la invención del Colt 45 –con bellotas de plomo capaces de tumbar a la madre que te parió–, los ingenieros de ahora han puesto a punto una munición nueva con proyectil de acero, menos contaminante que el plomo –bala ecológica, la llaman los muy cachondos–, que lo mismo ponga mirando a Triana a un talibán desnutrido que a un chino, a un negro, a un ruski o a un narcopanchito bien cebados.
   Hasta ahí, todo parece lógico. Las balas están para eso. Bang. Otra cosa es que se utilicen, o no. Por esto llama la atención que algún cantamañanas de los que confunden buen rollito con demagogia chunga ponga el grito en el cielo, criticando que ahora se quiera matar mejor a los afganos flaquitos. Como si morir escurrido de carnes empeorase que te aligeren. Pero claro. Para el pacifismo barato y elemental, querido Watson, es demasiado tentadora la imagen de un talibán desnutrido, famélico, atravesado por una perversa bala de la OTAN; y no menos irresistible denunciar cómo el malvado Occidente se las ingenia para que el afgano que hasta ahora se libraba de refilón, por estrecho de pecho, también se lleve lo suyo. ¿Importa tanto la anatomía del soldado contrario?, preguntan. Cuando es evidente que la respuesta es sí. Que igual peligro tiene un armario de cuatro por cuatro que un Giacometti artillado. Que metidos en faena, la anatomía importa, y mucho. Que en la vida estamos, como en el chiste, a setas o a Rolex. Y que mejor no tener que hacerlo. Preferiría que no, como decía el amigo Bartleby en el relato de Melville. Pero cuando no hay otra, y en un momento dado tienes que pegarle un tiro a un talibán afgano, a un pirata somalí o a un pigmeo de treinta y cinco kilos que te viene de malas, aunque tenga menos carne que el manillar de una bicicleta, lo que necesitas es algo que lo ponga patas arriba de la manera más eficaz posible. Stop. Punto. Otra cosa es que las guerras sean malas, Pascuala. Que disparar sea un acto fascista, que los ejércitos los inventara Franco y toda la parafernalia al uso. En esto no me meto. Si no queremos guerras ni soldados, o creemos más cómodo y barato que otros den la cara por nosotros, pues vale. Me parecerá muy bien, entonces, que al cabo Manolo lo saquemos de Afganistán para reciclarlo a corderito de Norit sin fronteras: biberón en una cartuchera y chocolatinas en la otra. Pero mientras siga allí, jugándosela, prefiero que, cuando se arrime un talibán con Kalashnikov, Manolo le endiñe un bellotazo que lo deje seco a la primera. Con balas convencionales, ecológicas o de hilo musical. Eso me importa un huevo. Con lo que sea.

sábado, 7 de agosto de 2010

UTILIZACIÓN DE ARMAS LARGAS POR LAS POLICIAS LOCALES

   Surge nuevamente la inevitable y a la vez necesaria polémica sobre la utilización de las armas largas por parte de las Policías Locales. Ya a mediados de 2009 debido al gran número de cuestiones planteadas, las diferentes opiniones aparecidas…se publico un magnifico artículo sobre este tema por Javier Pecci, en la web de la Asociación Española de Instructores de Tiro Policial. En el que daba un razonamiento más que lógico y justificado a favor de este tema, tratando cuestiones tales como la necesidad real de emplear armas largas en el servicio policial, el porque de su empleo, que tipo de armas y quienes pueden utilizarlas, todo ello perfectamente argumentado y con la ley en la mano.
   Todo esto sale a la luz una vez más ante la laguna legal existente sobre este y otros temas y habiendo recibido en estos días un comunicado del Colectivo Profesional de Policía Municipal San Sebastián de los Reyes (CPPM-SANSE) el cual me ha parecido de relevancia y os dejo, referente a la iniciativa del Jefe de la Policía Local de Alcorcón, que intentó la legalización de armas largas, como armamento reglamentario en su plantilla, a través de la Intervención de Armas de la Guardia Civil, con resultado negativo. Al entender que la Guardia Civil estaba excediéndose en sus competencias, realizó una consulta oficial a la Comunidad de Madrid (a través del Sindicato CSIF), en referencia al armamento y medios técnicos de las Policías Locales. Recientemente ha recibido la contestación de la Dirección General de Seguridad, que nos ha parecido de gran interés, porque reafirma la competencia de la Comunidad Autónoma en esta materia y rechaza la argumentación de la Guardia Civil, sobre la aplicación del Real Decreto del año 1983, que exclusivamente permitía el uso de armas cortas a las Policías Locales.
   El escrito también determina que, en tanto se desarrolla un reglamento autonómico específico al respecto, el procedimiento más oportuno debe ser que los Ayuntamientos que deseen dotar de un armamento o equipamiento específico distinto de las tradicionales armas cortas, eleven la petición a la Comunidad de Madrid, para dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 119 del Decreto 112/1993 (Reglamento Marco de Organización de las Policías Locales de la Comunidad de Madrid).
   El Jefe de la Policía Local de Alcorcón está trabajando para que su municipio apruebe un Reglamento Municipal de Medios Técnicos para la Policía Local, para que sea informado por la Comisión Regional de Coordinación de las Policías Locales de la Comunidad de Madrid y, de esta forma, disponer de una norma de carácter general, que evite el tener que cursar peticiones individualizadas susceptibles de ser sometidas a criterios de arbitrariedad o discrecionalidad.
   Creemos que esta experiencia y el escrito de la Comunidad de Madrid (que adjuntamos) tienen gran interés para todos, incluso fuera del ámbito de la Comunidad de Madrid.

CPPM-SANSE Colectivo Profesional de Policía Municipal. San Sebastián de los Reyes
                  http://www.cppm.es/
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por José Jiménez Ortiz



viernes, 6 de agosto de 2010

NUEVOS DESARROLLOS E INNOVACIONES DENTRO DEL ÁMBITO COMPETENCIAL DE LAS POLICÍAS LOCALES


   Os dejo un nuevo Cursos de verano de la Universidad de Murcia que organiza la Universidad Internacional del Mar, el cual se va a desarrollar en el Aula de Formación del Cuartel de la Policía Local de Yecla, situado en el Paraje Cerro la Fuente S/N, en la zona del Rasillo de Yecla. Estas dependencias se inauguraron el 22 de septiembre del pasado año, es un nuevo edifico que cuenta con unas instalaciones modernas con una superficie de casi 1.800 metros cuadrados, con numerosas dependencias repartidas en dos plantas, entre las que se encuentran salas comunes, vestuarios, deposito de vehículos y gimnasio, así como una galería de tiro para las practicas de los agentes.
   El curso tendrá lugar los próximos días 22 y 23 de septiembre de 2010, organizado y dirigido por D. Pedro Ángel Rubio Lara (Profesor Doctor de Derecho Penal. Universidad de Murcia. Director de la Cátedra Internacional de Victimología) y D. Pedro Vicente Martínez (Subinspector de la Policía Local de Yecla). Dirigido a Funcionarios de Policías Locales, Licenciados y estudiantes de Derecho y Criminología, Funcionarios de policía de todos los cuerpos de seguridad y en general a todos aquellos que estén interesados en la materia. Siendo los objetivos de este curso los siguientes: Dar a conocer los nuevos desarrollos e innovaciones que se están generando y aplicando en los Cuerpos de Policía Local de toda España. Su investigación, sus innovaciones, puesta en marcha y funcionamiento; todo ello en los ámbitos policial, académico, operativo, organizativo y jurídico.
   Entre los intervinientes se encuentran los siguientes: Ilmo. Sr. D. Juan Miguel Benedito Rodríguez (Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Yecla. Murcia). Excma. Sra. Dña. María Pedro Reverte García (Consejera de Presidencia y Administraciones Públicas de la CARM). Excmo. Sr. D. Guillermo Díaz Baños (Vicerrector de Extensión Universitaria. Universidad de Murcia). Dra. Dña. Manuela López Tenés (Directora de la Universidad del Mar. Universidad de Murcia). D. Antonio Blas Soriano Hernández (Super Intendente Jefe del Cuerpo de Policía Local de Zaragoza). Dr. D. Klaus Johannes Schriewer (Profesor Doctor de Antropología en la Universidad de Murcia). D. Ángel Marín Sánchez (Inspector Jefe del Cuerpo de Policía Local de Murcia). Dr. D. Francisco Manuel García Costa (Profesor C. Doctor de Derecho Constitucional. Universidad de Murcia). Dr. D. Fernando Navarro Aznar (Profesor Doctor Titular de Filosofía del Derecho. Universidad de Murcia). D. Eduardo Sainz de Murieta y García Galdeano (Comisario Principal, Jefe de Inspección General de la Policía Foral de Navarra). D. Alberto Albacete Carreño (Jefe de Policía Local de Valdemoro (Madrid), actualmente en situación de servicios especiales como Director de Estudios de la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid), D. Emilio Monteagudo Parralejo (Inspector Jefe de la Policía Municipal de Madrid). Dr. D. Agustín Carretero Sánchez (Magistrado Decano de Valdemoro (Madrid), actualmente en situación de Servicios Especiales como Director Gerente de la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid). Sr. D. Francisco López Luengo (Jefe del Cuerpo de Policía Local de Getafe. Madrid). Ilmo. Sr. D. Juan Antonio Morales (Director General de Administración Local, Relaciones Institucionales y Acción Exterior, de la CARM).
   El programa incluye la siguiente temática: La U.A.P.O., Unidad de Apoyo Operativo de la Policía Local de Zaragoza. Implantación, funcionamiento y objetivos. La realidad social del delito, perspectivas antropológicas sobre la cultura española. El equipo de Protección y Atención a la familia (EPAF), de la Policía Local de Murcia, Implantación, funcionamiento y objetivos. Las nuevas tecnologías Vs. Derechos fundamentales. Nuevas Tecnologías y la injerencia en los derechos personales: el equilibrio en el ejercicio de los derechos y libertades públicas. Derecho, Policía y Nuevas Tecnologías. Policía Foral de Navarra: Área de Investigación Criminal. Divisiones de Policía Judicial, Científica y de la Información. Procedimientos de trabajo. Nuevos modelos docentes en la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid. El programa de acercamiento de la Formación a los municipios: descentralización y utilización de TIC en materia de formación policial. Investigación de Accidentes Laborales por parte de las Policías Locales. Convenio de Actuación en materia de Siniestralidad Laboral. Ayuntamiento de Madrid, Fiscalía y Juzgados. Interacción Juez-Policía y la formación Judicial de las Policías Locales. Implantación de la Oficina Judicial de Policía Local en Getafe. Aplicación, puesta en marcha y primeros resultados del Convenio entre Ministerio del Interior y FEMP. Modificaciones legislativas Vs. Innovaciones operativas.
   Os dejo el enlace
                     http://www.um.es/unimar/ficha-curso.php?estado=V&cc=50625


                                                                                            por José Jiménez Ortiz