domingo, 25 de julio de 2010

BALISTICA FORENSE (II). BALISTICA DE CAMPO

   La Balística de Campo se puede decir que es aquella que se encarga de la recolección, clasificación y embalaje de pruebas o vestigios relacionados con las armas de fuego en el lugar del suceso.
   En el lugar de los hechos o escena de un presunto hecho delictivo, con o sin victimas, comúnmente se encuentran, armas de fuego, cartuchos, vainas, proyectiles, fragmentos, perdigones, postas, tacos (pistón de potencia), envueltas o blindajes, orificios de impactos, residuos de pólvora en superficies como prendas, muebles, puertas y paredes, etc. Así como numerosos restos dejados por la transferencia entre distintos cuerpos como pelos, partículas de piel, polvo, sangre, huellas, restos de pinturas, metales u otros materiales… El buen trato de este material permite obtener óptimos resultados en el laboratorio y por el cual, llegar al esclarecimiento de los hechos investigados. Por este motivo una vez que los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad tienen conocimiento de la comisión de un presunto hecho delictivo de determinada relevancia, los primeros en llegar al lugar de los hechos, tras comprobar la veracidad de los mismos, en caso de existir victimas comprobarán el estado de las mismas realizando una evaluación rápida a la vez que aseguran la zona para prevenir nuevos hechos, activando el protocolo de actuación avisando a la central, solicitando la presencia de los Servicios de Urgencia, aviso al Juez, Policía Judicial, Forense, Servicios Funerarios…
   Se establecerá un perímetro de seguridad custodiando el mismo para impedir el acceso a la “escena” de toda persona ajena, se delimitará un recorrido único de acceso para evitar la contaminación de la misma. Se toman los datos de todas las personas presentes en el lugar de los hechos para tomarles manifestación cuando sea necesario en función de su participación en el mismo, testigos, implicados, familiares…
   El personal sanitario determinará el estado de muerte en primer lugar, posteriormente a la llegada de la Policía Judicial que se encarga de recoger las muestras y pruebas necesarias, y el Médico Forense certificaran y realizaran el diagnóstico de la muerte a la espera de la realización de las correspondientes pruebas y autopsia del cadáver, las cuales junto a las investigaciones necesarias determinaran la etimología de la muerte.
   Cuando se encuentra un arma del tipo que sea, pero especialmente con las armas de fuego, es primordial adoptar las medidas necesarias para que no se produzcan accidentes, debiendo asegurarse del estado en el que se encuentran, si están cargadas o descargadas, con el seguro puesto o no…, se debe reseñar la disposición de las mismas, características, modelo, clase (larga o corta), tipo (de uno o más cañones), número de armas, si se encuentran cartuchos o vainas en los alrededores y el tipo de los mismos, así como antes de mover nada realizar un croquis o plano para situar topográficamente todos los hallazgos relevantes del suceso, siendo este lo más detallado y exhaustivo posible, acompañado de la realización de fotografías métricas de las armas, escenario y demás elementos testigo y de interés que se encuentren. Posteriormente han de ser embaladas en cajas para evitar roces y el desprendimiento de evidencias (material orgánico como sangre, masa encefálica, pelos, huellas, etc.), o la desaparición de restos del disparo tales como los nitritos, nitratos y/o demás elementos metálicos. Los cartuchos, proyectiles, vainas y demás elementos pequeños deben ser embalados individualmente usando papel corriente, siempre dejándolos secar e indicando igualmente la situación y estado en el que se encontraban y el número de los mismos. Las prendas que tengan orificios producidos por proyectiles disparados con arma de fuego deben ser secadas completamente para su conservación óptima antes de proceder a su embalaje, tratándolas con especial cuidado para evitar que desaparezcan las evidencias, colocando una hoja de papel limpio sobre la zona que registra los orificios, para finalmente acomodarla dentro de una bolsa de papel. Todos los elementos deben ser marcados, embalados y etiquetados perfectamente para facilitar su correcta identificación y garantizar la correspondiente cadena de custodia.
   Todo esto nos permitirá la realización de la reconstrucción de los hechos lo más exacta posible, una materialización física de trayectorias, la fijación topográfica del lugar de los hechos y la situación detallada de todas las evidencias halladas en sus superficies, tales como impactos en muros, orificios en puertas, ventanas, vehículos y residuos de disparo…, así como la determinación de posibles variables tales como el lugar desde donde se produjeron los disparos, el número de los mismos, las diferentes trayectorias, el tipo/s de arma/s utilizadas, los modelos, clase y calibre de las mismas, el tipo de munición utilizada y sus características fundamentales, la posición/es de los tiradores, la posición en la que se encontraban las victimas en el momento de recibir el/los impactos o la agresión, el lugar o las posiciones y ubicaciones de todos aquellos que intervienen o están presentes en el momento de la comisión de los hechos, los testigos, lesionados… y con la ayuda de instrumentos y equipos de medición y fijación, se recolectan los datos y se realizan las mediciones necesarias, para contrastar cada una de las versiones.
   Posteriormente, en el Laboratorio de Balística se cotejan los proyectiles y/o vainas encontradas (dubitados), con las armas y con otros proyectiles y vainas (testigos), para determinar a cual de ellas pertenece y sus características, así como con todos estos datos recolectados se procede a analizarlos y procesarlos para obtener como resultado de esta reconstrucción una serie de gráficas, fotografías y planos, así como todos los datos que sean de interés, debiendo reflejarse fielmente en los correspondientes informes, los cuales van a servir para que ilustren a la autoridad o autoridades pertinentes para concluir y poder determinar de forma inequívoca con todo detalle de cuales fueron las posibles condiciones de cómo sucedieron los hechos y cual fue el papel que jugaron cada una de las partes que intervinieron en la comisión del hecho y el grado de participación de las mismas, así como la etimología del mismo, si se trata de un accidente, de un suicidio o de un asesinato, teniendo en consideración las características principales de cada uno de ellos .


por José Jiménez Ortiz


 
 

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